Mostrando entradas con la etiqueta barcelona. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta barcelona. Mostrar todas las entradas

sábado, 30 de enero de 2016

Barcelona es poderosa

Ya lo decía Peret a ritmo de rumba, Barcelona es poderosa y tiene poder. Y es que no se puede negar, la reputación de la capital del mediterráneo está por las nubes. Barcelona ya no tiene nada que envidiar a Londres y Paris.

Es una ciudad moderna, cosmopolita, alegre y sobre todo, ha conseguido hacerse un papel en la esfera internacional como a muchas ciudades les gustaría conseguir. El nombre de Barcelona suena bien, gusta a los turistas y tiene un potencial enorme que aún está por explotar.

A finales de los sesenta, Barcelona ya empezaba a despuntar. Fue la ciudad de la defensa de las libertades, de la lucha antifranquista,  de la cultura underground y del boom literario. Una modernidad que se consolidó con la llegada de la democracia y el surgimiento de la Barcelona del diseño. Sin embargo, el verdadero punto de inflexión fueron los Juegos Olímpicos de 1992. Situaron a la ciudad en la mapa, iniciaron su despegue económico e hicieron que todos los barceloneses estuvieran orgullosos de su apreciada urbe.

Desde entonces Barcelona está que se sale. Su marca provoca envidias, es reconocida en cualquier parte del mundo y dispone de una visión global y pionera clave para el futuro. Su oferta de ocio es interminable, la apuesta por la tecnología móvil es una realidad y puede presumir de éxitos en muchos ámbitos. El Barça es, sin duda, el mejor de ellos. Y es que sí, Barcelona vale la pena!

miércoles, 19 de noviembre de 2014

Libros con mensaje

   De libros existen de muchos tipos. Dejando aparte los géneros literarios, a los que nos gusta leer sabemos que la clasificación se simplifica en dos grandes clases de libros: los que tienen mensaje y los que no lo tienen.
   No importa si es una novela, un ensayo, un cuento... lo que realmente es importante, es que el trasfondo del libro, aunque tenga una trama para entretener, incluya un mensaje que en cierta manera mejore tu vida.
   A veces una novela que retrata una época te hace ver cuanto han cambiado las cosas y si lo han hecho para mejor. Esto es, por ejemplo, un mensaje ya de por sí. 
   Sin embargo, es frecuente encontrar libros que son una auténtica bazofia ya sea por su forma o por su esencia. Tampoco se trata de escribir muy bien y no decir nada. Algo muy recurrente en la actualidad, pues muchas veces nos encontramos con escritores que parece que nos quieran demostrar lo bien que escriben pero sin preocuparse por su contenido.
   
   Hoy quiero mostraros el último libro que he leído y que ejemplifica perfectamente lo que os quiero transmitir . Se trata de "El club de la escalera" de Sergio Vila-Sanjuán. El escritor, periodista cultural y coordinador del suplemento "Cultura/s" de La Vanguardia, nos refleja en una obra teatral el gran problema que representa el Bullying en las escuelas. 
   Muy bien escrito y situado en una misma escena, Vila-Sanjuán te permite pasar una tarde leyendo una obra teatral como si fuera una novela de intriga. Pero lo más importante de todo es la moraleja que se deduce del libro.
   Te viene a decir que lo que antes se llamaba "machacar" al compañero y se consideraba "cosas de críos", ahora se llama Bullying. Que aquellos que lo practican no son precisamente ni los inteligentes ni los más intelectuales, pero por un afán de protagonismo se apoderan de clase a cuesta de los más débiles. Estos, a su vez, quedan marcados por el resto de su vida. Y en general, no precisamente para bien.
   Pero lo más importante es la conclusión que se llega al final. La gente no cambia. El que era un imbécil en el colegio, es un imbécil en la actualidad. Y da igual los años que pasen que el acosador tratará de autojustificar mil y una veces sus actuaciones en la escuela. Porque el ego está siempre por encima de cualquier otra cosa.
 

lunes, 24 de junio de 2013

Pep, willkommen in Bayern

En efecto, "Pep, willkommen in Bayern" es mi manera cordial de decir (en alemán) : "Pep, bienvenido al Bayern". El grande de Sampedor está ahora mismo presentándose como nuevo entrenador del Bayern de Múnich. Lleva unos cuantos meses viviendo en Nueva York y estudiando, en horario intensivo, alemán para poder comunicarse con el que es considerado como uno de los mejores equipos de Europa. Ahora se ha trasladado a la que será, desde hoy, su nueva ciudad.

Pep es símbolo de liderazgo, valentía, pero sobretodo de éxito, pues haber ganado todos los campeonatos, ligas y trofeos que existen con un equipo de fútbol como es el Barça, representa algo histórico y único. 

El Bayern encaja muy bien con la filosofía que imparte Pep en la manera de entender el fútbol. Pero es que además Múnich, dicen por ahí, que es de lo más parecido a Barcelona a nivel de ciudad y calidad de vida, pues será esto fundamental para que el entrenador descanse cómodamente en sus tiempos libres.

Su tarea en el Bayern va ser de lo más compleja. Superar o igualar lo que hizo con el Barcelona va ser muy complicado y sobretodo muy pero que muy difícil, si tenemos en cuenta la enorme presión que recibe en parte, por su sueldo estratosférico y por haber dejado el listón tan alto con el Barça cuando nadie esperaba nada de él en su sorprendente fichaje llevado a cabo por Joan Laporta en el 2008.

Pero la verdad es que no hay que temer. Con un hombre con tan carisma como es Pep Guardiola el éxito está casi asegurado. Extrañaría, y mucho, que el trabajo de Pep en el equipo alemán no alcanzara el éxito, más que nada porque la gente confía en él.

Creo que puedo ponerme en boca de todos los barcelonistas, en desear lo mejor a Pep en el Bayern. Así que lo dicho hecho. Mucha suerte Pep.


sábado, 11 de mayo de 2013

La torre Eiffel y Barcelona


Muchos se sorprenderían y posiblemente se tirarían jarros de agua por la cabeza si supiesen que la torre Eiffel debería ser hoy un monumento propio de Barcelona. En efecto, parece ser que Gustave Eiffel vino a Barcelona para exponer al ayuntamiento su proyecto y este lo rechazó por considerarlo una barbaridad arquitectónica.

Nos situamos en 1988, año en que la ciudad condal acogió la conocida Exposición Universal, donde personas de todo el mundo venían a exponer su nuevas ideas, sus nuevas creaciones y sus nuevos descubrimientos. Era, la cuna de la innovación. De la misma manera que en 1951 Londres construyó el Crystal Palace para su Exposición Universal, Barcelona no podía ser menos y debía también construir alguna arquitectura emblemática que recordase el acontecimiento.

Los que saben, afirman que la torre debía ir en el Paseo de San Juan, pero tras la negativa, decidieron eso sí, construir un arco de triunfo diseñado por un arquitecto catalán. Todo sea por la patria (lo digo de manera irónica).

Efectivamente, se decidió construir un arco de triunfo que no era más que un arco de estilo neomudéjar (todo lo que es "neo" ha aportado muy poco a la historia del arte; ya que es una copia) en vez de una torre que años y años más tarde se convertiría en lo más emblemático, lo más visitado y lo más rentable que ha tenido Paris en toda su historia.

Fue entonces en 1989, cuando Gustave Eiffel decidió probar suerte y presentar su proyecto al ayuntamiento de Paris en motivo de su propia Exposición Universal. Estos aceptaron y finalmente la torre se construyó. No obstante, cabe decir que inicialmente a los parisinos les pareció también una barbaridad aunque con los años se acostumbrarían y irían cogiendo cariño a la torre.

Dicen que en la vida el tren pasa sólo una vez. Subirse o no subirse ya es decisión de cada uno. Pero frecuentemente, uno debe aventurarse porque en caso contrario, las pérdidas pueden ser espantosas...