Unos hablan de pobreza energética, otros lo prefieren llamar falta de energía, pero lo que está claro es que hablamos de un problema muy gordo, pues que una familia tenga que pasar frío en invierno, ducharse con agua fría o no poder encender los aparatos electrónicos, es un sinsentido como una catedral si pensamos que vivimos en el siglo XXI.
Es verdad que hay crisis, que mucha gente está en el paro y que las empresas puede que no lo estén pasando del todo bien pero, en cualquiera de los casos... ¿qué está haciendo el gobierno al respeto?
En una situación así, un plan de emergencia debe ponerse en marcha, pues no puede ser que el precio de la luz este a la altura que está y que las familias tengan que pagar facturas por encima de los 70 euros como mínimo (tratándose de una casa muy pequeña) cada mes. Y es que imaginen, mi casa no es ni mucho menos grande, más bien normal, pero sin embargo, nadie nos quita la factura de más de 200 euros cada mes proveniente de Endesa.
Puedo imaginar, en caso extremo, una vida sin gas. Pero no puedo imaginar una vida sin electricidad. Móviles, iluminación, ordenadores...... todo va con electricidad!
Leo en la prensa anuncios de las compañías eléctricas presentando su nueva manera de formular las facturas, pues hablan de un documento "más transparente". Y vale, aplaudo la transparencia, pero mientras el precio de la luz sea tan alto... ¿qué diantres me están contando?
Algunos me podrían reprochar que, el precio del gas no depende en gran parte de nosotros, pues generalmente importamos de fuera este bien natural. Por lo que hace a luz que, a pesar de venir mayoritariamente de España, sin estos precios no seremos nunca competitivos ante el exterior. Pero es que mi crítica no está tanto en las propias compañías, como en el gobierno que debería absorber la diferencia entre la perdida de competitividad y los altos precios.
Me saca aún más de quicio el tema cuando voy al Corte Inglés y veo, al lado de la sección de libros, un pequeño stand de Endesa ofreciendo unos productos llamados "Energy Pack". Son los equivalentes al "Smartbox" o "Wonderbox" de la energía, pues ofrecen packs de energía para que los regales a amigos o personas que sufran pobreza energética. ¿Pero hasta dónde hemos llegado? ¿Enserio este es el modelo de país que queremos?