Mostrando entradas con la etiqueta historia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta historia. Mostrar todas las entradas

jueves, 14 de mayo de 2015

Como en el muro de Berlín

Hemos retrocedido en el tiempo. Berlín 1965. Hace frío. No aguanto un minuto más. Me voy, le dice Geert a Sarah. ¿Dónde? A cruzar la frontera, no puedo más. Estamos en el hoyo mientras ellos montan festines y banquetes. Quiero conocer mundo, ver el Berlín oeste. Peor no podemos estar. Ahí, al otro lado del muro, están los americanos con su "american dream". Sarah, yo también quiero soñar. Qué palabra más bonita. ¿Acaso no deberíamos poder soñar todos?

Creo que me he roto el dedo pequeño del pie. Qué agobio. Como no pasen rápido voy a morir asfixiado. Hace mucho calor. Nunca hubiera imaginado que un hombre cabría en el motor de un coche. En efecto, estoy escondido en el motor de un escarabajo. Qué locura. Y todo por el puto talón de acero. Manda huevos.

----

Mi nombre es Adou. Vivo con mis tíos en Costa de Marfil y desde hace años sufro paludismo. Y todo por un mosquito infectado que decidió hacer de mi vida algo peor. Pero soy suficientemente fuerte como para no darme por vencido.

Y es que mañana inicio mi travesía hasta Ceuta. Dos meses andando. Ahí me esperan mis padres para pasarme a España. Dice papá que de eso ya se encarga él, que me pondrá en una maleta y seguro que cuela. No lo tengo claro. Pero hay que probarlo.


nino-maleta-efe.jpg - 640x450
Dos historias parecidas. La de arriba, inventada pero cierta en el contexto. La de abajo, verdad. Y es que la imagen que ha dado la vuelta al mundo de un niño encerrado en una maleta y pasando por el arco de seguridad de la frontera de Ceuta pone la piel de gallina. Recuerda a los métodos que utilizaban en Checkpoint Charlie en la época del muro de Berlín, donde la gente intentaba cruzar del Berlín soviético al americano en busca de una vida mejor.

Y sí, esto está pasando aquí al lado y nosotros como si nada.

viernes, 23 de mayo de 2014

Bob Dylan

Bob Dylan es sin duda un icono de una generación, que a pesar de haberse hecho mayor, sigue más viva que nunca a través de su música. El cantautor tiene ahora setenta y dos años, y aunque reserva sus apariciones a una serie selecta de conciertos anuales, su música está presente-ya sea en vinilos o en Cds- en casi cualquier casa donde viva alguien mayor de sesenta años.

En mi caso, siempre he pensado que llegué al mundo tarde. Porque por algún extraño mimetismo siempre me ha gustado más lo antiguo que lo nuevo, y Dylan es un ejemplo de ello. Aparte de sus dotes musicales indudables que hacen de sus canciones algo especial, la gran virtud de Bob Dylan es la espontaneidad.

Durante su larga vida, no sólo ha creado grandes canciones que pasaran a la historia-como es Mr. Tambourine, mi preferida- sino que nos ha regalado grandes momentos únicos de risas que podemos demostrar gracias a las pruebas gráficas que existen de ello.

Hay en Youtube dos vídeos especialmente increíbles que dejan constancia de este gran dote. El primero, muestra lo sutil que era el cantautor jugando con las palabras que lee en un establecimiento comercial. El segundo, una entrevista que estará presente para siempre en la memoria de los periodistas asistentes, pues se ve claramente lo bien que se lo pasan interrogando al cantautor. Vean los vídeos y si se animan comenten también, vale la pena rendir tributo a este gran genio!

 

sábado, 1 de febrero de 2014

Los colaboracionistas de Hitler

Cuando uno lee un poco sobre la segunda guerra mundial, el holocausto y sus campos de concentración, y sobre la personalidad de Hitler, se da cuenta que todo aquello no fue tan fácil. Ir a Auschwitz es una visita obligada si vas a Polonia, y el impacto que te llega a generar es difícil de explicar, pues todo aquello que habías visto en películas y fotografías se eleva a un nivel de realismo que jamás hubieras imaginado.

Es interesante reflexionar sobre como se llego a todo esto, y como Hitler y su doctrina reunida en "Mein Kampf",  se estableció como corriente única de pensamiento entre los alemanes durante la década de los cuarenta del siglo pasado. Porque no todo fue tan fácil. Llevar el antisemitismo hasta el punto que lo hizo el holocausto, no lo hace sólo una persona. Porque en efecto, hubieron muchos colaboracionistas.

Cuando en Cracovia visitas la fábrica de Oskar Schindler, empresario del partido nazi que utilizo la fábrica como medio para salvar a miles de judíos del exterminio, o cuando te enseñan los guetos de la misma ciudad, te preguntas como fue posible que se hiciera lo que se hizo. Pero es que no existe respuesta aparente. Si encima, le preguntas al guía que opinan los alemanes de hoy en día cuando visitan el país, te contaran que lo sienten mucho y que además no tienen ellos ninguna culpa, pues se trata de generaciones pasadas.

Y es que es cierto, no podemos culpar por los actos de otros, incluso aunque sean tus familiares. Pero sin embargo, a mi, saber que muy poca gente pago por lo que hizo (los juicios de Nuremberg) y pensar que aún puede quedar algún viejo colaboracionista en sud-américa operado con cirugía estética, no me deja dormir del todo tranquilo (y eso que no soy judío).

Porque colaboracionistas hubieron unos cuantos. Empezando por la marca de ropa actual Hugo Boss, que diseño los trajes nazis, pasando por la compañía de automóviles Ford que distribuía la carrocería del ejercito del Führer, y acabando con la aerolínea Lufthansa, quienes fueron un componente clave en el éxito de sus intervenciones aérias.

Así que llamo a la reflexión. Que menos que saber que el holocausto y el hitlerismo no fue para nada gratuito.


viernes, 27 de septiembre de 2013

Películas que marcan

A todos aquellos que les gusta el cine, saben que hay películas que marcan. A veces para bien y a veces para mal, pero este tipo de películas existen. A veces es porque existe un símil entre una experiencia personal y la trama de la película, o simplemente, el mensaje te llega más de lo normal como sucede con los libros o la música. No se sabe siempre el porqué, pero esto pasa. Ya lo dicen, el cine es séptimo arte y como los otros seis anteriores, tiene algo que lo hace especial.

Muchos sostienen que la realidad, a veces, supera la ficción. Sí, puede suceder. Pero no es de extrañar si deducimos que precisamente, la ficción surge de la realidad. Pero vaya lío, es igual, la cuestión es que hay películas que marcan.

En la infancia, las películas que marcan son las de Disney. Todos tenemos una en particular que nos gusta más que las otras y tampoco queda muy claro el porqué. A mi me marco Toy Story. Siempre me ha gustado mucho y, hace poco, descubrí parte del porqué. Uno de mis ídolos es Steve Jobs y parece ser que fue el productor de la película en su etapa como dirigente de Pixar. ¿Casualidad? Quizá. Pero hasta que no me leí la biografía de este visionario nunca me lo plantee. Y cuando uno descubre algo que se relaciona en su vida, le gusta confiar en ello. O al menos esto es lo que a mi pasa. Mejor creer en algo que pensar que todo forma parte de la casualidad.

De más mayor, las películas de Disney se quedan ya más atrás (lo cual no significa que las olvidemos) en busca de tramas un poco más maduras. Yo nunca me había interesado especialmente por Woody Allen, bueno, hasta que vi Midnight in Paris hace cosa de dos años. Esta película se podría definir como rara. Pero me encantó. Resumiendo muy brevemente su argumento, trata de un retroceso en el tiempo ambientado en el Paris de los años 20 que sucede cada día, cuando el reloj marca las doce de la noche y las campanas suenan. Quizá me gusta porque el escenario me resulta interesante. O aún más me lo resultan sus pesonajes, pues estos son personalidades como Dalí, Picasso, Heminway, Cole Porter, F. Scott Fitzgerald o Luis Buñuel. Es un retorno a les Anées folles y posiblemente como no me hubiera importado nacer en aquel entonces, fue sin duda una época increíble, me gusta la película.

Estas dos son las peliculas que me han marcado en estos 17 años de vida. ¿Cuál será la próxima?

Adjunto una escena muy graciosa en la que aparecen los surrealistas Salvador Dalí, Luis Buñuel y Man Ray donde el protagonista, trata de explicarles que viene de otra época, lo cual resulta para ellos completamente normal si tenemos en cuenta que eran surrealistas.




martes, 13 de agosto de 2013

El gentilhombre europeo

Es evidente que hoy en día aspirar a ser un hombre universal, entendiendo por esta palabra a lo que entendían los renacentistas como un hombre con amplios conocimientos sobre distintos campos, es absolutamente una utopía. Más que nada porque existe, ahora, tanta información sobre tantas cosas que resulta imposible para nuestro cerebro asimilar tal cantidad de inputs. Pero... ¿a qué viene toda esta reflexión?

Hará unas dos semanas que terminé de leer un libro del conocido aristócrata José Luis de Vilallonga titulado "El gentilhombre europeo". En este, el galante escritor recoge su pequeña biografía de infancia en una novela de unas 300 páginas. Es interesante el asunto, porque pese que todos conocemos que este señor era un poco soberbio, es innegable que su historia resulta atractiva de leer. Además cuesta tacharlo de no escribir bien, pues Vilallonga te engancha fácilmente de manera que, dejar su libro resultará difícil hasta que no llegues a la última página.

Ambientado sobre todo en la España de los años 20, te hablará desde las visitas de Miguel Primo de Rivera (cuando aún era capitán general) en su palacio familiar de Barcelona, hasta la proclamación de la segunda república, pasando por la dictadura del mismo Primo de Rivera y lo progresista, aunque no lo quisiera aceptar así la aristocracia, que era Alfonso XIII que frecuentemente le llamaban "El Señorito".

Además te hablará sobre como fue su educación. Con clases particulares diarias y la influencia imponente de su abuela, tratará de explicarte como intentaron hacer de él lo que en Inglaterra llaman un gentleman, pues si lo trasladamos al español y a nivel europeo, podríamos llamarlo "un gentilhombre europeo".

Es una buena reflexión, porque posiblemente ser un gentleman hoy en día resulta lo más cerca al hombre universal renacentista de aquél entonces pero adaptado a los tiempos actuales. Entendemos por gentilhombre al apelativo que se puede imponer a alguien capaz de ser un caballero en TODOS los ámbitos, incluyendo por supuesto, en la materia intelectual. De hecho, se trata de eso sobre todo, de ser un buen intelectual. 

Así que tomemos nota, aspirar a ser esto será, seguro, un buen propósito para la vida.


miércoles, 31 de julio de 2013

Paralelismo histórico

Dicen los que saben que la historia se repite. Las guerras, los conflictos y las convulsiones políticas se repiten una y otra vez con el paso de los años, eso sí, siempre con pequeñas variaciones. Personalidades como Charles Darwin afirmaban que, en realidad, este era su gran defecto. La repetición es símbolo, por lo tanto, de lección no aprendida y esta es símbolo de malestar. Así pues, debemos evitarla y aprender, porque de no ser así el progreso resulta muy lento. Y en muchos casos no es de extrañar que sea así, pues esto explicaría muchos de los casos  de corrupción que invaden las portadas de nuestros periódicos día tras día. Porque eso sí, hay que tener claro que la corrupción ha existido siempre.

En un artículo de este pasado martes (30/07/13) de La Vanguardia, la periodista M. Dolores García reproducía en su columna de análisis del panorama político una reflexión, muy inteligente, que podría ser el paradigma perfecto del tópico: "La historia se repite".
Comparando lo que se conoció como el "regeneracionismo" de principios de s.XX con la situación actual, hablaba del parecido de aquella época con lo que ocurre hoy en día.

Siendo breves, el "regeneracionismo" fue, por decirlo de alguna manera, la consecuencia política del desastre del 98 (acontecimiento donde España perdió las últimas colonias que aún le quedaban). Con un líder muy claro llamado Joaquín Costa y con un soporte ambiguo del sector industrial y de la burguesía, reclamaban la necesidad inmediata de reformas. Poner fin al caciquismo, a la corrupción política y al analfabetismo eran, junto a la reforma de la administración, las bases de este movimiento que pese las buenas intenciones, produjo muy pocos cambios a efecto real.

Pero es que además, fue una época donde el nacionalismo catalán crecía a ritmo desorbitado con el surgimiento de formaciones políticas como la importante Lliga Regionalista fundada en el 1901. 

La situación actual es parecida, pero aún así, existen pequeñas diferencias. Entre otras, está el hecho de que las peticiones de cambio no pueden quedarse en nada como sucedió en aquél entonces. Los cambios son necesarios y se producirán. Y esto será así en todos los aspectos. Bueno, por lo menos esto es lo que yo creo. En caso contrario, no veo solución a la situación actual.

Fuente: http://www.lavanguardia.com/opinion/articulos/20130730/54378996053/decadencia-regeneracion-m-dolores-garcia.html


miércoles, 24 de abril de 2013

El problema del Sáhara

Hará unos 37 años y pico que España, ante la situación de convulsión política y económica en la que se encontraba inmersa en 1975, decidió liberar la colonia española del Sáhara dando lugar a uno de los mayores conflictos diplomáticos todavía existente en el día de hoy.

En efecto, el Sáhara Occidental formaba con la Guinea Ecuatorial y el territorio de Ifni (hoy perteneciente a Marruecos) el poco territorio español en el extranjero durante la dictadura franquista. Mientras en 1956 y en 1959 se desocupó la colonia española en el Ifni y en Guinea respectivamente, en el caso del Sáhara Occidental la liberalización no fue hasta los últimos días de Franco.

Es así como, este territorio se mantuvo en dominio español hasta una época donde España tenía graves problemas económicos (la crisis del petróleo del 1973), una enorme oposición al régimen y un increíble endurecimiento de la represión. Fue debido a todo esto, que Franco pocos días antes de morir, en Noviembre del 1975, decidió firmar "el Acuerdo de Madrid", por el cual libraba el Sáhara a Marruecos y a Mauritania.

Para entender bien el conflicto hay que tener presente que ya en 1973, los saharauis crearon el Frente Polisario para luchar a favor de su independencia. Sin embargo, había un problema. Sus países vecinos, Marruecos, Mauritania y Algeria tenían intereses en ocupar dicho territorio. Fue así como Hassan II, el entonces rey de Marruecos, se adelanto a los otros organizando la famosa "Marcha Verde". Era pues, nada más y nada menos que una invasión pacífica al territorio saharaui.
Ante el peligro de un conflicto bélico contra Marruecos, España cede el territorio y se inicia así un conflicto que durará hasta los días de hoy.

Este también conocido como "el problema del Sáhara" se inició de hecho, tras la renuncia de Mauritania y que El Frente Polisario proclamara la República Saharaui que Marruecos se negaría a reconocer y que ocupa ahora parcialmente.

Es evidente que el papel de España fue nefasto. No puedes irte de un sitio de un día por el otro, abriendo paso a un conflicto y pensando que ellos mismos ya lo resolverán.

Por si esto fuera poco, me contaron que no hace más de 4 años se organizaban proyectos de ayuda por parte de España al Sáhara. Unas ayudas, que tenían muy poco de "ayudas". Trataban pues, de "adoptar" por un verano a niñas de campamentos saharauis y devolverlas al acabar las vacaciones. Tal barbaridad se encontraba en el hecho de que, no te puedes llevar a una niña por unos meses, que conozca España, el mundo occidental, la tecnología, etc... y devolverla al inicio de curso. Más que nada porque esta niña cuando vuelva a su país, estará traumatizada por el resto de su vida. 

sábado, 20 de abril de 2013

El mal uso de la palabra

Dicen que cada día aprendemos cosas nuevas... Yo hoy he aprendido una que me parece interesante comentar.

Frecuentemente, hacemos un mal uso de las palabras y acabamos variando su significado o incluso, en algunas situaciones, cambiándolo de manera completa. Y esto ocurre en todas las lenguas.
Es por eso, que hoy me gustaría hablar sobre dos términos que utilizamos mal semánticamente y en consecuencia, los aplicamos en un contexto equivocado.

Me refiero a las palabras "romántico" y "moro". Según la RAE, es romántico aquello que perteneciente al romanticismo  y pues... ¿qué es el romanticismo? Es un movimiento cultural, artístico y político de finales del s.XVIII que busca ante todo, como característica principal, la exaltación de los sentimientos. Por lo tanto, "romántico" no es mono y no es bonito, es nada más y nada menos que, la exaltación de tus sentimientos.
Veamos un ejemplo:
Un chico regala a una chica una rosa por Sant Jordi, esto NO es romántico! Pero en cambio, imaginemos que un chico se pelea y lucha contra otro chico para decidir quien merece más el amor de  una chica, esto SÍ es romántico.

Visto este primer término, analizamos el segundo: "moro". Frecuentemente utilizamos esta palabra para llamar a esas personas de religión musulmana con un color de piel oscuro, sin distinción del sitio del que provienen. Sin embargo, pese que la RAE lo ha acabado aceptando, en el sentido estricto de la palabra, "moro" es aquel que viene de Mauritania y no ese que predica el islamismo, que también.

Sabiendo estas cosas, por fin es hora que utilicemos correctamente las palabras. Así que, por favor, hablemos con propiedad.