viernes, 3 de mayo de 2013

El poder del lema

Lemas han habido siempre. Entendiendo como "lema" una frase o palabra con un afán comunicativo de motivación, conducta o intención de un grupo de personas, lemas hay en toda la historia. Desde las primeras civilizaciones (aunque no haya constancia de ello) hasta los días de hoy. Pasando por los griegos o los romanos con lemas como el "veni vidi vici" (vine, ví y vencí) hasta llegar a la historia moderna. Fascistas o comunistas, de un bando o del otro, todos tenían lema. Véase el "Ein Volk, ein Reich, ein Führer" nazi, viniendo a significar (un pueblo, un imperio, un líder).

Existen también lemas de estado, como el "Liberté, égalité, fraternité" (libertad, igualdad y fraternidad) francés o otros con intereses distintos como el "Dios, la patria y el rey" de Marruecos.

Sin embargo, lemas hay también de otro tipo. Me refiero a los lemas populares, lemas que la gente se inventa para dar impulso a una iniciativa frecuentemente popular. Es el caso y un buen ejemplo el "Sí se puede" de la Plataforma de Afectados por las Hipotecas (PAH).

De hecho, hay que tener claro que un lema si es bueno y convincente puede llegar a extenderse con una gran facilidad. Aunque muchas veces se repite tanto un lema, que la gente ya ni se pregunta (ni sabe) que significa exactamente.

Por poner un ejemplo, hoy estaba haciendo un examen (estoy en época de exámenes por eso publico menos) y mientas escribía, por sorpresa, un sonido se ha empezado a reproducir en mi mente. Era nada más y nada menos que "El sí se puede". No es que mi mente piense en otras cosas durante los exámenes, sino que fuera del edificio unos niños jugaban y de repente han empezado a cantar el lema. No sé muy bien el motivo ni a quién lo gritaban, pero no deja de ser sorprendente que unos niños, de unos 10 años, empezaran a cantar la famosa frase de la plataforma contra los desahaucios.
Han cambiado su significado, aunque tampoco creo supieran cual era en su origen, pero es el ejemplo perfecto del poder que puede llegar a tener un lema. El poder de llegar a todo el mundo. De hecho, de eso se trata.


lunes, 29 de abril de 2013

La indignación


Llamamos indignación, del latín indignatĭo, al enojo o enfado vehemente contra una persona o contra sus acciones. En otros términos, es esa sensación que uno padece ante una situación impresentable, infumable, incomprensible o como le quieran llamar de impotencia a la hora de poder luchar contra una realidad. Es lo que le hace a uno irritarse contra una serie de cosas o personas.

Decía Aristóteles sobre la indignación:

"La justa indignación, es el medio entre la envidia, que se desconsuela al ver la felicidad ajena, y la alegría malévola, que se regocija con los males de otro. Ambos son sentimientos reprensibles, y sólo el hombre que se indigna con razón debe merecer nuestra alabanza. La justa indignación es el dolor que se experimenta al ver la fortuna de alguno que no la merece; y el corazón que se indigna justamente es el que siente las penas de este género. Recíprocamente se indigna también al ver sufrir a alguno una desgracia no merecida. He aquí lo que es la justa indignación y la situación del que se indigna justamente."

Es pues, lo que Aristóteles llama "la justa indignación", aquello que te que hace pensar, muy legítimamente, que uno no debería ocupar el cargo en el que está, que otro no merece la vida que lleva y que muchos no han tenido las mismas oportunidades que otros. Es distinto y así lo distingue, indignación a envidia. Porque mientras la primera, propia del hombre que se indigna con razón, "debe merecer nuestra alabanza", la segunda no merece ni las mínimas palabras.

Es por lo tanto, lo que unos verían como el paradigma perfecto de la común afirmación "la vida no es justa". Y es verdad, no siempre es justa. Sin embargo, la cosa es más difícil de lo que parece porque aquí entraríamos en un debate moral sobre que es justo y que injusto, y creo que no vale la pena. Los filósofos se han pasado años y años discutiendo sobre el tema y por lo que sé, aun no existe consenso alguno.

Debemos compartir algo que muchos padecemos frecuentemente (me incluyo yo mismo) y más en época de crisis, al ver que las cosas no son como deberían ser. Vemos que hay gente que no aprovecha las oportunidades o que hay gente que vive a costa de los otros. Sin embargo, aunque debemos indignarnos, hay también que actuar por nosotros mismos. Hay que intentar sacar nuestro máximo partido, porque al final, por muy final que sea, uno recoge lo que siembra.



viernes, 26 de abril de 2013

Ojo al dato

No hace muchos días que en este blog hablé de lo que los economistas llamaban "el año de transición". Para los perdidos y de forma breve, era el año que había entre el fin de una crisis y el principio de una recuperación. Y, parecía ser que el año actual podría tratarse de uno de estos.

Si bien es cierto que cada viernes, con su respectivo Consejo de Ministros, te despiertas de hacer la siesta con una nueva reforma, subida de impuestos o declaración polémica, no sé donde está la sorpresa en las declaraciones de hoy de la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Saenz de Santamaría, asumiendo que el PIB no crecerá este año y en consecuencia, seguirá en regresión.

No lo digo yo, lo dicen los analistas y las escuelas de negocios. Ni tampoco soy yo tan iluminado como para darme cuenta de cosas que otros no ven. Sin embargo, el caso está en que ayer se dio a conocer una tasa de paro récord del 27,1% aportada por la Encuesta de Población Activa (EPA). Y, el gobierno no ha tenido más remedio que reducir la marcha al tener que reconocer que todas la medidas tomadas no son tan buenas como parecen.

Por lo que hace a la austeridad y en tener el objetivo principal en la reducción del déficit, es discutible que sea el camino a seguir. En mi opinión, decisión legítima y que no niego que acabe funcionando (yo mismo dije que también creía que en el cuarto trimestre del año próximo el PIB subiría) aunque creo que lo de la reducción del déficit no es una prioridad. No obstante, por lo que hace la cuestión de la reforma laboral no puedo decir lo mismo. Y no porque facilite el despido y los puestos laborales se vuelvan más precarios, que también. Sino porque es obvio, que en términos económicos, esta reforma laboral es un error y no funciona. Tal como he dicho, discuto claramente tener como objetivo primerizo la reducción del déficit porque no se puede crear empleo, si por el otro lado, no promueves la creación de empresas. Y esto es así, aunque Merkel diga lo contrario. Además, si a esto le añadimos que la media de días para crear una empresa en España es de 27 (En USA son 48 horas) aun se complica más la cosa.

A mí, me ensañaron que rectificar es de sabios y no se porque tardan tanto en corregir la reforma laboral. Además en mi opinión, tengo la sensación de que el Gobierno tampoco confía tanto en esta misma, véase el hecho de que con las nuevas previsiones macroeconómicas de De Guindos, el paro no está previsto que baje hasta el final de la legislatura.

miércoles, 24 de abril de 2013

El problema del Sáhara

Hará unos 37 años y pico que España, ante la situación de convulsión política y económica en la que se encontraba inmersa en 1975, decidió liberar la colonia española del Sáhara dando lugar a uno de los mayores conflictos diplomáticos todavía existente en el día de hoy.

En efecto, el Sáhara Occidental formaba con la Guinea Ecuatorial y el territorio de Ifni (hoy perteneciente a Marruecos) el poco territorio español en el extranjero durante la dictadura franquista. Mientras en 1956 y en 1959 se desocupó la colonia española en el Ifni y en Guinea respectivamente, en el caso del Sáhara Occidental la liberalización no fue hasta los últimos días de Franco.

Es así como, este territorio se mantuvo en dominio español hasta una época donde España tenía graves problemas económicos (la crisis del petróleo del 1973), una enorme oposición al régimen y un increíble endurecimiento de la represión. Fue debido a todo esto, que Franco pocos días antes de morir, en Noviembre del 1975, decidió firmar "el Acuerdo de Madrid", por el cual libraba el Sáhara a Marruecos y a Mauritania.

Para entender bien el conflicto hay que tener presente que ya en 1973, los saharauis crearon el Frente Polisario para luchar a favor de su independencia. Sin embargo, había un problema. Sus países vecinos, Marruecos, Mauritania y Algeria tenían intereses en ocupar dicho territorio. Fue así como Hassan II, el entonces rey de Marruecos, se adelanto a los otros organizando la famosa "Marcha Verde". Era pues, nada más y nada menos que una invasión pacífica al territorio saharaui.
Ante el peligro de un conflicto bélico contra Marruecos, España cede el territorio y se inicia así un conflicto que durará hasta los días de hoy.

Este también conocido como "el problema del Sáhara" se inició de hecho, tras la renuncia de Mauritania y que El Frente Polisario proclamara la República Saharaui que Marruecos se negaría a reconocer y que ocupa ahora parcialmente.

Es evidente que el papel de España fue nefasto. No puedes irte de un sitio de un día por el otro, abriendo paso a un conflicto y pensando que ellos mismos ya lo resolverán.

Por si esto fuera poco, me contaron que no hace más de 4 años se organizaban proyectos de ayuda por parte de España al Sáhara. Unas ayudas, que tenían muy poco de "ayudas". Trataban pues, de "adoptar" por un verano a niñas de campamentos saharauis y devolverlas al acabar las vacaciones. Tal barbaridad se encontraba en el hecho de que, no te puedes llevar a una niña por unos meses, que conozca España, el mundo occidental, la tecnología, etc... y devolverla al inicio de curso. Más que nada porque esta niña cuando vuelva a su país, estará traumatizada por el resto de su vida. 

lunes, 22 de abril de 2013

¿Descafeinada? Pues no la quiero!

Cliente (PAH): por favor, póngame una de dación en pago.
Camarero (Gobierno): ¿cómo la quiere?
Cliente (PAH): entera, entera! Que sino no sabe a nada y no vale la pena...
Camarero (Gobierno): ¿está seguro? la otra es más saludable (para los bancos) ...
Cliente (PAH): sí, sí! Segurísimo! Sino no se lo diría...
Camarero (Gobierno): bueno va, ya le hago caso....  Pero en serio, es que la otra es más saludable....
Cliente (PAH): que no! Que "sí se puede" porque la tiene, póngamela!
Camero (Gobierno): de acuerdo, de acuerdo! Ya se la preparo....

[Al cabo de un rato (días en términos reales)....]

Camarero (Gobierno): aquí la tiene! Tal como usted la quería...
Cliente (PAH): emmmmmmm..... NO! Yo no pedí esta! Yo se la pedí entera y usted me la ha dado DESCAFEINADA!
Camarero (Gobierno): es que me lo volví a pensar y creí que esta era la mejor para usted...
Cliente (PAH): pues si es descafeinada (la dación en pago) no la quiero! Así que aquí la tiene, se la devuelvo!

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Bueno, este es un pequeño diálogo que me he inventado y creo que ejemplifica bastante bien lo sucedido hace apenas cuatro días sobre la cuestión de la dación en pago. 
Si recordamos bien, todo comenzó un 12 de Febrero cuando el congreso aprobó por unanimidad la admisión a trámite de la ILP sobre la dación en pago, una iniciativa popular presentada en el congreso, por la Plataforma de Afectados por las Hipotecas, bajo un soporte de más de 500000 firmas acreditadas. Era pues, un acontecimiento casi histórico porque esta ILP representaba exactamente la cuarta iniciativa popular que el congreso admitía a trámite después de más de 35 años de democracia.

Sin embargo, parece ser que el proyecto de ley presentado ahora por el gobierno no tiene nada que ver con su texto original, siendo así, una dación en pago muy DESCAFEINADA a la que realmente se pedía. Es más, parece ser que directamente el concepto de "dación en pago" ni siquiera aparece.

Ante la situación, como acto simbólico, la PAH ha decidido retirar la ILP por considerar "un insulto" el proyecto de ley presentado. Un acto, a mi juicio, muy legítimo aunque verdaderamente sin eficacia alguna, ya que la constitución prohibe dar vuelta atrás un proyecto de ley ya aprobado.


sábado, 20 de abril de 2013

El mal uso de la palabra

Dicen que cada día aprendemos cosas nuevas... Yo hoy he aprendido una que me parece interesante comentar.

Frecuentemente, hacemos un mal uso de las palabras y acabamos variando su significado o incluso, en algunas situaciones, cambiándolo de manera completa. Y esto ocurre en todas las lenguas.
Es por eso, que hoy me gustaría hablar sobre dos términos que utilizamos mal semánticamente y en consecuencia, los aplicamos en un contexto equivocado.

Me refiero a las palabras "romántico" y "moro". Según la RAE, es romántico aquello que perteneciente al romanticismo  y pues... ¿qué es el romanticismo? Es un movimiento cultural, artístico y político de finales del s.XVIII que busca ante todo, como característica principal, la exaltación de los sentimientos. Por lo tanto, "romántico" no es mono y no es bonito, es nada más y nada menos que, la exaltación de tus sentimientos.
Veamos un ejemplo:
Un chico regala a una chica una rosa por Sant Jordi, esto NO es romántico! Pero en cambio, imaginemos que un chico se pelea y lucha contra otro chico para decidir quien merece más el amor de  una chica, esto SÍ es romántico.

Visto este primer término, analizamos el segundo: "moro". Frecuentemente utilizamos esta palabra para llamar a esas personas de religión musulmana con un color de piel oscuro, sin distinción del sitio del que provienen. Sin embargo, pese que la RAE lo ha acabado aceptando, en el sentido estricto de la palabra, "moro" es aquel que viene de Mauritania y no ese que predica el islamismo, que también.

Sabiendo estas cosas, por fin es hora que utilicemos correctamente las palabras. Así que, por favor, hablemos con propiedad.




viernes, 19 de abril de 2013

El año de transición

Por casualidad, hace unos días, ha caído en mis manos un dossier de IESE, una escuela de negocios con sede en Barcelona considerada, en más de una ocasión, como una de las mejores Business School del mundo. En este, se hace un estudio sobre lo que ellos denominan como "el año de transición".

¿Qué es un año de transición? Bueno, puesto de alguna manera a nuestro alcance, es un puente que existe entre un año malo y otro bueno, es decir, un año que marcará el final de la crisis y el principio de la recuperación.
Sé que es difícil creer las previsiones del gobierno, pensando que a finales de este año, habrá ya brotes verdes. Es más, seríamos unos ilusos si lo hiciéramos. Sin embargo, a mi siempre me han enseñado que ante todo, hay que ser optimista y pensar que lo bueno no tardará mucho en llegar. No creo sinceramente, que la recuperación comience en el año presente, pero no descarto nada para el 2014, esperemos que así sea...

Según Alfredo Pastor, profesor de Economía y autor del estudio, parece ser que a primera vista, el año actual podría tratarse de un año de transición. ¿Por qué? Si observamos la trayectoria del PIB vemos que este año será negativo en sus conjunto e incluso el principio del siguiente, pero posiblemente entre el tercer y el cuarto trimestre del año 14, como dice él, " debería alcanzarse el punto de inflexión del cliclo".

Cuenta que, la mejora de este año respeto al anterior, será tan solo en la demanda externa pero nada por lo que hace a la interna. Y además, por si esto fuera poco, la inversión seguirá en regresión.
Pero... ¿ a nivel práctico, qué quiere decir todo esto? Pues que este año será peor que el anterior, tanto el comercio, el turismo, el bar de la esquina, como la empresa en la que trabajo, pasarán un mal año. Y lo que es peor, la tasa de paro seguirá "in crescendo".... 

Estamos por lo tanto ante una situación difícil o dicho de otra forma estamos "bastante jodidos". Pero  ahora, debemos seguir más que nunca, porque si confiamos en este estudio, solo es cosa de un año y 8 meses más, así que... ¡ÁNIMO!